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Miguel García-Posada

    Poesía española: La nueva poesía, 1975-1992
    La casa de Bernarda Alba
    Letras Hispánicas - 393: Mortal y rosa
    Poema del cante jondo
    • Poema del cante jondo

      Canciones

      • 166 páginas
      • 6 horas de lectura

      En el Poema del cante jondo se propone Federico García Lorca lograr una obra misteriosa y clara que sea como una flor: arbitraria y perfecta como una flor. Se trataba de penetrar en el espíritu de Andalucía captando su cultura popular primitiva y misteriosa, curtida en el dolor. El resultado es un prodigio de voz poética a la que cabe aplicar lo que el propio Federico dijo del tradicional cantaor: cuando canta, celebra un solemne rito, saca las viejas esencias dormidas y las lanza al viento envueltas en su voz..., la raza se vale de él para dejar escapar su dolor y su historia verídica. Luis García Montero, profesor de la Universidad de Granada y poeta, ofrece aquí una edición depurada y explica la mezcla de romanticismo, estilización y forma vanguardista que se entrelazan para lograr uno de los más conmovedores libros lorquianos. Luis García Montero, profesor de la Universidad de Granada y poeta, ofrece aquí una edición depurada del texto lorquiano.

      Poema del cante jondo
      4,0
    • Letras Hispánicas - 393: Mortal y rosa

      • 242 páginas
      • 9 horas de lectura

      Escrita en trágicas circunstancias de la vida del autor, en Mortal y rosa encontramos la interiorización de la experiencia, la visión íntima del mundo, la perspectiva lírica a la vez que la puesta en práctica de lo que el mismo Francisco Umbral ha llamado la "memoria simultánea."

      Letras Hispánicas - 393: Mortal y rosa
      4,0
    • La casa de Bernarda Alba

      • 272 páginas
      • 10 horas de lectura

      La casa de Bernarda Alba fue la última obra de teatro que Lorca dejó terminada, pero no llegaría a verla representada. Protagonizada por personas corrientes que salen del pueblo, negando la heroicidad, representa el dolor cotidiano, familiar, hasta sus últimas consecuencias. Lorca optó por un teatro representable, con un argumento asequible y, por ello, absolutamente crítico y eficaz al enfrentar al público con su propia máscara. Y lo hizo, además, con una expresión bella y precisa, poesía puramente dramática, apoyado en palabras inquietantes que «trastornan el reposo» del espectador.

      La casa de Bernarda Alba
      3,9