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Anton van der Niet

    El verano
    Love
    Journey for Our Time
    • Love

      • 336 páginas
      • 12 horas de lectura

      In 1818, when Stendhal was in his mid-thirties, he met and fell passionately in love with the beautiful Mathilde Dembowski. She, however, was quick to make it clear that she did not return his affections, and in his despair he turned to the written word to exorcise his love and explain his feelings.

      Love1981
      3,8
    • Journey for Our Time

      The Journals of the Marquis de Custine. Russia 1839

      • 240 páginas
      • 9 horas de lectura

      Condemned by the Soviets to the black list of forbidden publications, these journals of the French aristocrat who visited Russia in 1839 were first published in France in 1843. Long recognised as one of the most fascinating and revealing impressions of Russia by a foreigner, they abound in observations on the social, political and religious state and prospects of mid-nineteenth century Russia leading Custine to dire forebodings. Custine's conviction that as long as Russians remained enslaved, isolated and deceived by ambitious rulers they would remain a menace to the rest of the world, will strike a chord with all of us today.

      Journey for Our Time1978
      3,8
    • El verano

      • 94 páginas
      • 4 horas de lectura

      L’Été, El verano, es uno de los libros más personales de Albert Camus. En cierto sentido todos lo son, pero no menos cierto es que la habilidad literaria consiste frecuentemente en convertir los hechos y acontecimientos de la vida en una materia un tanto más perdurable. Proust, por ejemplo, cambió los nombres de las personas que conoció, fundió a dos o tres en un solo personaje, disimuló y glosó, todo con el propósito de encontrar en la memoria la posibilidad de recuperar el tiempo perdido. El verano es personal en ese sentido: un libro en que la esencia vital de Camus está ahí pero de forma evidente, palpable, emotiva, como si explorara sus fibras más íntimas y, al mismo tiempo, las expusiera para sus lectores (o para sí mismo, en calidad de primer lector), sin artificio literario de por medio. A medio camino entre diario de viaje, memorias y ensayo, El verano (1954) lleva al lector por Argelia, Grecia y Francia en una travesía guiada por ciertos mitos fundacionales de la cultura occidental europea —el Minotauro, Prometeo, Helena— y la metáfora del verano como una época ambigua y de transición, una temporada en que el Sol impera pero que también, por eso mismo, es el recordatorio de un segundo momento del año dominado por las condiciones adversas.

      El verano1970
      3,7