Ensayos en la edición: -La obra de arte en la era de su reproductibilidad técnica -Sobre el concepto de historia -El autor como productor -La tarea del traductor -El narrador
Enrico Filippini Orden de los libros (cronológico)
Enrico Filippini fue un periodista y traductor italiano cuya obra se caracterizó por un profundo compromiso con el pensamiento literario y filosófico. Sus estudios en Milán, Berlín y Múnich se centraron en movimientos juveniles e ideologías pedagógicas. Desempeñó el cargo de editor literario para destacadas editoriales y más tarde se convirtió en el editor cultural del periódico La Repubblica. Filippini tradujo a pensadores y escritores alemanes y también publicó sus propios cuentos, que obtuvieron reconocimiento de la crítica y del público.



La muerte en Venecia
- 123 páginas
- 5 horas de lectura
El propio Thomas Mann advierte que esta novela trata sobre «la pasión como desequilibrio y degradación». Gustav Aschenbach, «arroyo de cenizas» en alemán, es un escritor maduro que goza de reconocimiento. Llega a Venecia en busca de inspiración, pero también de llenar sus días con reflexiones estéticas en un entorno idílico. En el hotel coincide con Tadzio, un joven de polaco que se encuentra de vacaciones con su familia. El muchacho se convierte en objeto de deseo y adoración; un amor ideal e imposible basado en la contemplación estética y que llevará a Aschenbach a renunciar a todo, incluso a sí mismo. «Hay, entre los resquicios de esa historia, un abismo que ella deja entrever y que inmediatamente identificamos en nosotros mismos.» Manuel Vicent
Piccola Biblioteca Einaudi. Nuova serie - 34: L'opera d'arte nell'epoca della sua riproducibilità tecnica
Arte e società di massa
- 184 páginas
- 7 horas de lectura
La Gioconda su un foulard o l'incisione di un concerto di Ravel diretto dall'autore stesso e ogni giorno riascoltabile sono due esempi di quel fenomeno che Benjamin definisce "la perdita dell'aura" nell'epoca della riproducibilità tecnica dell'arte, ossia la perdita del "qui e ora" magico ed unico che si fonde con la creazione artistica e la contraddistingue. Nel chiuso di una automobile, ad esempio, mediante un mangianastri si può ascoltare quel concerto di Ravel al di fuori della sua unicità spazio-temporale, oggettivandolo e spersonificandolo. Nondimeno, la perdita del carisma insito nell'opera d'arte, "unica" eppure riprodotta, non è deplorata da Benjamin con quell'attegiamento aristocratico che contraddistingue alcuni esponenti della Scuola di Francoforte. Egli collega infatti la "perdita dell'aura" nella società contemporanea all'irruzione delle masse sulla scena e alla loro richiesta di cultura che è gioco forza diventi una merce. La riproduzione dell'opera d'arte in "sede impropria" non ne comporta una perdita di qualità, ma piuttosto una desacralizzazione, il che favorisce un'esperienza laica della cultura e ne sostituisce il valore rituale con un valore espositivo antiestetizzante.