Milan Kundera fue un escritor cuya obra es celebrada por sus profundas exploraciones filosóficas y su estilo literario único. Escribió tanto en checo como en francés, considerando sus ediciones francesas autovisadas como creaciones originales en lugar de traducciones. Sus novelas profundizan en las complejidades de la existencia humana, la identidad y los absurdos de la vida, a menudo abordando temas de exilio y memoria. La distintiva voz de Kundera combina el rigor intelectual con un enfoque narrativo cautivador, haciendo que su escritura resuene profundamente con los lectores.
La broma es la novela de un amor, pero se trata también de la novela de una broma extraviada en un mundo que ha perdido el sentido del humor. Una chanza fútil y mal comprendida ha roto la vida de Ludvik, aterrado al advertir que su tragedia personal quedará para siempre adherida al ridículo de un chiste.
Esta es una extraordinaria historia de amor, o sea de celos, de sexo, de traiciones, de muerte y también de las debilidades y paradojas de la vida cotidiana de dos parejas cuyos destinos se entrelazan irremediablemente. Guiado por la asombrosa capacidad de Milan Kundera de contar con cristalina claridad, el lector penetra fascinado en la trama compleja de actos y pensamientos que el autor va tejiendo con diabólica sabiduría en torno a sus personajes. Y el lector no puede sino terminar siendo el mismo personaje, cuando no todos a la vez. Y es que esta novela va dirigida al corazón, pero también a la cabeza del lector. En efecto, los celos de Teresa por Tomás , el terco amor de éste por ella opuesto a su irreflenable deseo de otras mujeres, el idealismo lírico y cursi de Franz , amante de Sabina , y la necesidad de ésta, amante también de Tomás , de perseguir incansable, una libertad que tan sólo la conduce a la insoportable levedad del ser , se convierten de simple anécdota en reflexión sobre problemas filosóficos que, afectan a cada uno directamente, cada día.
A partir del gesto encantador de una mujer de cierta edad, el escritor crea el personaje de Agnes, alrededor de la cual aparecern su hermana Laura, su marido Pan, y todo nuestro mundo contemporneo en el que se rinde culto a la tecnologa y la imagen. Pero y si el hombre no fuera sino su imagen?, pregunta otro personaje, Rubens, quien comprueba Finalmente que de la ms excitante de sus amantes slo le quedan dos o tres fotografas mentales. Esta novela transforma todos los aspectos del mundo moderno en cuestiones metafsicas. Su forma es polifnica: las aventuras de los personajes imaginarios se mezclan con la historia de dos candidatos a la inmortalidad, Goethe y Bettina von Armin; la reflexin sobre el nacimiento del homo senti-mentalis en la historia de Europa alterna con las peripecias parisienses del muy singular profesor Avenarius, para quien el mundo de hoy no sirve sino como objeto de juego. Kuridera tiene el don de decir del modo ms cristalino lo que a uno le resulta ms difcil decirse, y en esta novela alcanza la cima de esta facultad.
Ésta es una extraordinaria historia de amor, o sea de celos, traiciones, muerte y también de las debilidades y paradojas de la vida cotidiana de dos parejas cuyos destinos se entrelazan irremediables. Es una novela dirigida al corazón del lector, pero también a su cabeza, ya que, atrapado en la narración, él mismo termina por sentirse alguno de los personajes, cuando no todos a la vez. El amor, el deseo, el idealismo, la necesidad de independencia son los temas triviales y corrientes que no sólo dan vida a estas parejas, sino también a una reflexión más profunda que nos afecta a todos directamente cada día.
Sólo el gran arte de la novela es capaz de desgarrar por un instante el telón
de prejuicios y preinterpretaciones con que desciframos no sólo nuestra vida
sino la historia entera de la humanidad. Más aún: tal vez la novela sea el
último observatorio que nos permite abrazar la existencia humana en su
conjunto y lanzar «una mirada al alma de las cosas». El novelista y ensayista
milan kundera nos invita en el telón a participar en el secreto diálogo que
mantienen los grandes nombres de la tradición occidental. Unas obras iluminan
a otras, los escritores descubren aspectos inusitados en sus antecesores, que
a su vez inspirarán a sus sucesores de muy diversa manera: Rabelais,
Cervantes, Diderot, Fielding, Flaubert, Joyce, Kafka, García Márquez... El
resultado es una pequena y particular «pléyade» literaria que kundera comparte
con los lectores y una iluminadora historia personal de la literatura.
La madre de Jaromil es una mujer posesiva que mima a su hijo en exceso y que
desprecia a su marido, un discreto ingeniero en cuyo interior se esconde un
verdadero héroe. Alentado por la madre, que le ríe todas las gracias, Jaromil
entra en la adolescencia creyéndose un poeta. Mientras su madre tiene con el
profesor de dibujo de Jaromil una aventura que la llenará de remordimientos,
su hijo conocerá las dificultades de trabar amistad con sus companeros de
colegio y trata de ocultar en sus poemas sus primeras experiencias eróticas.
Poco después creará en su imaginación a un personaje llamado Xavier, que vive
lo que a él se le niega. Cuando acceda a la universidad y en 1948 se implante
en el país el comunismo con toda su dureza, Jaromil, convertido en un poeta
del régimen, todavía ignora que su vida no es sino una eterna huida y, lo que
es peor, que toda decisión acarrea consecuencias mucho más graves de lo que
uno imagina.
Hacia un balneario algo trasnochado convergen temporalmente ocho personas cuyas circunstancias se van entretejiendo paulatinamente hasta formar, con la precisión de una telaraña, una trama en la que todos, directa o indirectamente, acaban viéndose atrapados: el músico célebre y la hermosa enfermera que quiere creerse embarazada; la celosísima esposa del músico y el joven mecánico enamorado de la enfermera; el ex convicto, víctima de las purgas de su país, que va a despedirse de la muy cerebral Olga; el ginecólogo, con sus fanfarrones proyectos demográficos; el rico excéntrico, una versión de santo moderno. La despedida tiene la ligereza de un vals, de una magia, de «un sueño de una noche de verano». Pero, tras esta forma intencionalmente frívola, se oculta la pregunta más grave: ¿merece el hombre vivir en esta tierra? ¿Acaso no hay que «liberar el planeta de las garras del hombre»? En este sentido, cuesta imaginar algo más glacial y más profundo que la aparente ligereza de Kundera.
El doctor Havel, la enfermera Alzbeta, Eduard, Alice, Kiara y una falsa autoestopista son algunos de los inolvidables personajes que se entregan a los múltiples y contradictorios juegos propiciados por la amistad, el amor y el sexo. En un entorno inquisitivo y sofocante, ellos protagonizan siete aventuras, siete encuentros y desencuentros con los que Kundera , con la brillantez que lo caracteriza, incita a una risa traviesa, a un humor sabio, refinado y gozoso.
En un balneario algo trasnochado convergen ocho personas cuyas circunstancias van entretejiéndose hasta formar, con la precisión de una telaraña, una trama en la que todos acaban viéndose atrapados: el músico célebre y la hermosa enfermera que quiere quedarse embarazada; la celosa esposa del músico y el joven mecánico enamorado de la enfermera; el ex convicto, víctima de las purgas de su país, que va a despedirse de la cerebral Olga; el ginecólogo, con sus fanfarrones proyectos demográficos, y el rico excéntrico, un santo en versión moderna. la despedida tiene la ligereza de un vals, la magia de «un sueño de una noche de verano». Pero, tras esta forma intencionadamente frívola, se oculta una pregunta más grave: ¿merece el hombre vivir en esta tierra?, ¿acaso no hay que «liberar el planeta de las garras del hombre»? En este sentido, cuesta imaginar algo más glacial y más profundo que la aparente levedad de Kundera.