El cocodrilo enorme
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El cocodrilo enorme siembra el terror en la selva. Quiere comerse a un niño y para ello recurre a todo tipo de trucos y disfraces, pero los demás animales tratarán de impedírselo.






El cocodrilo enorme siembra el terror en la selva. Quiere comerse a un niño y para ello recurre a todo tipo de trucos y disfraces, pero los demás animales tratarán de impedírselo.
Bloemlezing van verhalen rond Kerstmis van Nederlandse schrijvers.
Een nieuwe bundel vol verhalen over de meest sfeervolle periode van het jaar. Spannende, ontroerende, stemmige, opbeurende en humoristische vertellingen van: Alan Bleasdale, Godfriend Bomans, Mies Bouhuys, William S. Burroughs, Mary Higgins Clark, Kati David, Sean O'Faolain, Hans J. F. Kemming, Peter Lovesey, Deborah Moggach, G. A. Pickin, Frank Sargeson, Arno Surminski, Kathy Hogan Trocheck, Anton Tsjechov, Fay Weldon en P. G. Wodehouse.
Bundel met negentien kerstverhalen van Nederlandse en Vlaamse auteurs.
Vierendertig zeer korte verhalen en twee gedichten, bedoeld om de lezer een hart onder de riem te steken. De samenstellers combineren Jos Brink met Marga Minco en Mien van 't Sant met Marjan Berk of zoals de flaptekst zegt 'bekende en geliefde' Nederlandse hedendaagse auteurs. Het resultaat is een allegaartje waar geen lezerskring voor te definiren valt. Dat mensen door lezing van deze bundel met moeilijke momenten verzoend raken, zoals de flaptekst suggereert, lijkt me onwaarschijnlijk, juist omdat zoveel goede bedoelingen bij elkaar wat te veel van het goede is. Het woord - Blij - staat met grote veelkleurige metallicletters op de omslag; normale druk.(Biblion recensie, Tonnie Haarsma.)
Los millonarios, ya se sabe, se aburren mucho, especialmente si han heredado su fortuna y jamás han dado golpe. Ése era el caso de Henry Sugar, cuyo máximo entretenimiento consistía en ver cómo subían y bajaban los valores en la Bolsa. Un tipo la mar de corriente, si no fuera porque un día, apartado de una partida de canasta por falta de pareja, acabó adquiriendo un extraordinario don: ver con los ojos cerrados. Los demás personajes de este libro tienen también alguna rareza que les distingue de sus semejantes. Como el tipo estrafalario y pedante que hace autoestop y acaba demostrando a su compañero de viaje que es el verdadero rey de un oficio sin par. O como ese chico, veraneante en una isla del Caribe, que es capaz de comunicarse con los animales. Claro que a veces lo extraordinario también puede ser terrorífico, como ocurre con los dos jovenzuelos sin escrúpulos que salen a pasear un sábado por la mañana armados de un rifle del 22. Nada es lo que aparenta, nada puede ser lo que parece ser, pero cuando lo cuenta Roald Dahl, todo acaba siendo posible.
El señor Wonka ha cedido a Charlie su gigantesca y fabulosa fábrica de chocolate. Acompañado por su familia, Charlie se monta en un gran ascensor de cristal que sube y sube hasta entrar en órbita. Al llegar al espacio, se encuentran con personajes monstruosos y viven maravillosas aventuras.