Un drogadicto busca su última dosis en un pueblo lleno de fantasmas. Esta es una historia de fantasmas. Un drogadicto ha llegado a El Zapotal para morir, alquilando una habitación en este lugar en ruinas, fundiéndose en una última dosis y sin intención de regresar. Sin embargo, a pesar de su deseo de dejar de existir, no puede dejar de aferrarse al pasado. Su viejo perro, Kid, a quien abandonó. Su amor, Valerie, a quien introdujo en las drogas. No hay tal cosa como un buen recuerdo. El Zapotal tampoco lo quiere. La gente no es acogedora, las calles están vacías excepto por perros callejeros, y tiene problemas para gestionar su suministro. A medida que las drogas se agotan, la línea entre lo real y lo irreal se difumina hasta el punto de la ilegibilidad, dejándonos vagar por un hinterland descrito con ternura, lleno de desesperación, hambre y arrepentimiento. García Elizondo nos ofrece un homenaje a Pedro Páramo, un descenso para la historia, una larga despedida sin una línea clara entre los vivos y los muertos.
Mateo García Elizondo Libros
Mateo García Elizondo escribe con una gracia reflexiva, explorando las intrincadas conexiones entre las personas y los entornos que las moldean. Su prosa a menudo revela los sutiles matices de la psique humana, profundizando en temas de identidad, memoria y pertenencia. Elizondo navega magistralmente por los espacios liminales entre la realidad y los paisajes oníricos, creando narrativas inmersivas que provocan una reflexión profunda. Su voz literaria se distingue por una profunda comprensión de la condición humana y un deseo de desvelar las verdades ocultas de nuestra existencia.
