Un raro capolavoro della prosa contemporanea, una narrazione psicologicamente raffinata che ricorda le prime opere di Patricia Highsmith, ma si collega all'arte della novella della grande tradizione narrativa europea.
Mientras acompaña al aeropuerto a un ministro inglés, el consejero cantonal Kohler detiene el coche oficial frente a un restaurante, baja, atraviesa la sala llena de gente y, de un tiro, mata al profesor Winter, un aburrido humanista. Todos lo ven, caben pocas dudas acerca de quién es el asesino. Sin embargo, Isaak Kohler no sólo no huye, sino que, aquella misma noche acude a un concierto donde al fin se atreven a detenerle. Es condenado a veinte años. Pero Kohler, un hombre culto, riquísimo y maquiavélico jugador de billar, no vacila en apelar a un joven abogado en apuros para encargarle la revisión de su caso a partir de la hipótesis de que él no es culpable. De hecho, los testigos visuales se contradicen, jamás se ha encontrado la pistola y no hubo hecho confesado ; tan sólo un asesinato sin motivo. El resultado es un inquietante laberinto de enigmas donde la lógica queda malparada, la verdad y la mentira se confunden y la justicia se asemeja peligrosamente a una farsa.
Jean Baotiste Grenouille nació con muy poca suerte, y en un escenario inmundo. Su infancia pudo haber marcado lo trágico de su existencia, pero en el caso de este pobre individuo, pareciera que todo ya estaba previamente escrito. Grenouille, no obstante, creció con un terrible atributo: hipersensibilidad. La vida se encargaría de perpetuarle la condena al traerlo al mundo con la irónica condición dual de no tener olor propio pero, eso sí, poseer el más increíblemente desarrollado sentido del olfato que jamás se haya visto. Aquel virtuosismo será progresivamente ocupado por Grenouille para catalogar y entender al resto de los hombres, desapegándolo de las cosas materiales, para diseñarle un mundo propio y etéreo. Pero ... la búsqueda de la perfección lo convertirá en un vulgar asesino. El olor virginal de una niña lo seduce. Desde entonces no dejará de matar, buscando apropiarse de la fórmula del más puro perfume.