El libro presenta al psicópata Hannibal Lecter y al agente Jack Crawford, quien busca la ayuda de Will Graham para resolver una serie de brutales asesinatos en Birmingham y Atlanta. Graham, que ya ha desenmascarado a Lecter, se convierte en clave para entender el perfil del asesino conocido como el Dragón Rojo.
Elhana, reina de Elenia, había sido envenenada, pero conservaba la vida gracias a un hechizo que la mantenía petrificada y encerrada en un gran bloque de cristal. El efecto del conjuro duraría mientras vivieran los diez caballeros que habían intervenido en el mismo, pero desde su realización cada mes moría uno de ellos... Falquián, caballero pandión y paladín de Elhana, busca desesperadamente el remedio para su reina que, tal como le revela el espectro de su propio padre, se halla en el Bhelliom, la maravillosa joya perdida en Lamorkand cuando el rey Sarak de Thalesia murió en combate quinientos años atrás. Iba engastada en la corona del rey y desde entonces muchos hombres cavaban a orillas del lago Randera, buscándola en vano. Ahora, Falquián y sus amigos ya saben hacia dónde se han de dirigir y mediante artes nigromantes invocan el espíritu del rey para que les indique en qué lugar se encuentra la joya. Tras la invocación, el fantasma de Sarak empieza a emerger de la tumba. Su arcaica cota de malla presenta tremendos desgarrones. Es un ser fornido, muy alto..., pero no lleva la corona. Y el espíritu les dice claramente: “No es en mi tumba donde hallaréis el Bhelliom, pues no soy yo quien lo tiene”.
Le había bastado con tocar al médico para saberlo: había pasado más de cuatro años en coma. Y se horrorizó. Se horrorizó por los cuatro años perdidos, pero sobre todo por saberlo. Porque un simple apretón de manos era suficiente. Sabía. Sabía a distancia y por anticipado. Supo que ardería el restaurante. Supo quién era el escurridizo asesino. Y sabía tantas cosas... ¡No era justo! ¡No lo era! La jaqueca le martirizaba y parecía que la cabeza le fuera a estallar. Además, quienes querían saber luego le rehuían como si fuera un monstruo. Y la tortura de saber seguía implacable, y el rechazo, y la publicidad, y el horror de tomar una decisión, y sólo con pensarlo la cabeza le dolía atrozmente. Aquel hombre no sólo era inicuo, sino que iba a convertirse en presidente de los Estados Unidos e iba a hacer saltar el planeta en pedazos. Y él lo sabía. LO SABÍA. Tenía que matarlo. ¿Tenía que hacerlo? ¿Por qué? ¿Por qué el horror de saber? Pero los dados estaban echados: no podía llevar su conocimiento a la zona muerta para convertirse en un ciudadano vulgar, tan vulgar como su nombre, John Smith.
Blaylock's Night Relics is a chilling novel of unearthly emotional power, a ghost story that pushes beyond the classic form. It is the tale of a man haunted by the ghosts of the human heart--both real and imagined--where lost memories and lost loves whisper on the wind. It is a perfectly captured nightmare.
At the isolated Baikie's Cottage, three very different women come together to complete an environmental survey. The three women each know the meaning of betrayal. So when people begin to mysteriously die, DI Vera Stanhope is sent to investigate.