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Arnim Elizabeth von

    Conocida como 'la autora de Elizabeth y su jardín alemán', esta escritora fue célebre por sus agudas observaciones sobre las convenciones sociales y las relaciones interpersonales. Su obra temprana, a menudo imbuida de ingenio e ironía, profundizó en temas de la vida rural y las aspiraciones femeninas. Más tarde en su carrera, exploró las complejidades del matrimonio y la libertad personal. Su estilo se caracteriza por una aguda perspicacia y un humor seco, ofreciendo a los lectores una visión satírica de los estratos superiores de la sociedad.

    Virago Modern Classics: The Solitary Summer
    Vera
    • Vera

      • 335 páginas
      • 12 horas de lectura

      Lucy, una joven de veintidos años de vacaciones en Francia, acaba de perder a su padre y se siente sola en el mundo; Wemyss, un enérgico hombre maduro, ha perdido a su vez a su mujer en extrañas circunstancias y está desesperado. Parece inevitable que uno caiga en brazos del otro, y que se nos cuente la historia de amor... un amor sencillo y alegre, hasta infantil, que la autora nos relata en un lenguaje llano y vigoroso provisto de una gran dosis de sentido del humor. Pero detrás de esta banal y divertida historia de amor se esconde la tragedia y la muerte, anunciadas de forma enigmática en el mismo título, que constituye un guiño humorístico mas de la autora, a la que se puede considerar maestra por los ajustados, irónicos y en ocasiones esperpénticos retratos de las relaciones entre hombres y mujeres.

      Vera
      4,1
    • Virago Modern Classics: The Solitary Summer

      • 190 páginas
      • 7 horas de lectura

      This delightful companion to the famous Elizabeth and Her German Garden is a witty, lyrical account of a rejuvenating summer. Descriptions of magnificent larkspurs and burning nasturtiums give way to those of cooling forest walks, and of clambering up the mud bank when the miller is not in view. Rainy days prompt a little philanthropy, until the sun returns the gardener to the refuge of her beloved plants. Yet the months are not as solitary as she'd planned—there's the Man of Wrath to pacify and the April, May, and June babies to amuse. Here, with the pleasing astringency for which she is noted, Elizabeth von Arnim returns to the heroine and the garden she immortalized.

      Virago Modern Classics: The Solitary Summer
      3,7