Collected poems
- 478 páginas
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"This edition first published 2010 by Collector's Library. Reissued by Macmillan Collector's Library 2016"--Title page verso.




"This edition first published 2010 by Collector's Library. Reissued by Macmillan Collector's Library 2016"--Title page verso.
Palabras al lector: EN UNA ATMÓSFERA DE FIEBRE Y ALUCINACIÓN. Si en Macbeth el escenario termina salpicado de sangre, en Hamlet sólo quedan la duda y el tormento. El drama Hamletiano carece de soporte real y los personajes atrapados en sus hilos se desplazan en una atmósfera de ingravidez, que dispone de ellos a su antojo. Es corriente afirmar que si el fantasma de la torre de Elsinor se hubiera aparecido a Macbeth, este hubiera consumado en el acto su venganza dando muerte al usurpador sobre su propio lecho. Hamlet, en cambio, convoca a sus espectadores durante cinco actos para demostrarles cómo no lo hace. Esa misma espera dura ya cuatro siglos y ha hecho que la duda de Hamlet, a un tiempo reflexiva, desesperanzada y melancólica, haya pasado a formar parte de los devaneos e incertidumbres de la mente y de las eternas preguntas conque el hombre interpela a sus destino. Hamlet hace posible que el teatro dentro del teatro pueda tener lugar desde el comienzo del mismo de la acción, de manera que el espectador, lector en nuestro caso, deja a un lado las apariencias de una trama convencional, e intuye en las elucubraciones y desvaríos del joven Hamlet, la revelación de un oscura verdad, nunca enteramente revelada. Hamlet-Macbeth, dos extremos irredimibles de la eterna insatisfacción humana. Salvador Garmendia
Joven agraciado y bellísimo, dotado de 'toda la pasión del espíritu romántico y toda la perfección de lo griego', Dorian Gray es, cuando lo retrata el distinguido pintor Basil Hallward, la encarnación de la armonía vital incorrupta. Sin embargo, inevitablemente, las pasiones, la maldad, el impetuoso torrente de la vida, irrumpen en su existencia. Para su asombro, Gray descubre que es su retrato quien va asumiendo su deterioro físico y moral, protegiendo, en apariencia, su inmaculada imagen.
Renowned for his wicked wit and bons mots, Wilde also had a deep understanding of the human condition - as revealed with moving simplicity in THE BALLARD OF READING GOAL.