Pasamos más tiempo trabajando que haciendo cualquier otra cosa en la vida. No es correcto que la experiencia laboral sea tan desmotivadora y deshumanizante. Esta idea de Laszlo Bock, responsable de operaciones de personas en una empresa transformadora, es central en un manifiesto convincente que podría redefinir nuestras vidas laborales. Basándose en la economía del comportamiento y la psicología humana, Bock comparte ejemplos de diversas industrias, destacando tanto empresas conocidas con ambientes laborales deficientes como otras menos conocidas que prosperan al valorar a sus empleados. Revela los secretos detrás de uno de los negocios más exitosos de la historia, explicando por qué se clasifica consistentemente entre los mejores lugares para trabajar a nivel mundial. Bock destila 15 años de investigación sobre trabajadores en principios contraintuitivos que son aplicables a equipos de cualquier tamaño. Las lecciones clave incluyen eliminar el poder de los gerentes sobre los empleados, aprender de los mejores y peores desempeños, contratar individuos más inteligentes y utilizar datos en lugar de intuiciones. Este manifiesto ilustra cómo equilibrar creatividad y estructura, conduciendo al éxito medible en la calidad de vida y la cuota de mercado. Es un llamado a construir mejores empresas desde adentro y reavivar la alegría en nuestro trabajo.
Laszlo Bock Libros
Laszlo Bock centra su trabajo en hacer que los empleos tengan sentido y que las personas sean felices, abogando por la libertad y la aplicación de la ciencia dura a nuestros instintos. Su enfoque innovador ha transformado los lugares de trabajo, lo que ha llevado a numerosos elogios y a un profundo impacto en cómo vemos el empleo.



The Phantom Glare of Day
- 320 páginas
- 12 horas de lectura
In this trio of novellas set in WWI-era London and post-WWI Weimar, Paris, and Prague, three women are cursed with confronting unbearable personal crises over and above the stress of war and its aftermath-and decide for themselves where the line between right and wrong truly lies.