Bookbot

Gabriel de Guilleragues

    Este autor es quizás más conocido como el autor anónimo de "Cartas de una monja portuguesa", una colección de íntimas cartas de amor publicadas por primera vez en 1669. La novela, escrita en forma epistolar, explora la naturaleza destructiva de la pasión y el aplastante impacto del amor no correspondido. La obra se considera un ejemplo temprano de la novela psicológica, que profundiza en el mundo interior de su narradora para analizar su creciente desesperación y desamor.

    Lettres portugaises suivies de Guilleragues par lui-même
    Cartas de amor de la monja portuguesa
    • Cartas de amor de la monja portuguesa

      • 94 páginas
      • 4 horas de lectura

      En 1669 aparecía en París un pequeño volumen titulado Cartas portuguesas que contenía las cinco misivas que Mariana Alcoforado, monja portuguesa del convento de Beja, en el Alentejo, había escrito al conde Chamilly, capitán de la caballería francesa que había participado en el asedio de Ferreira. La historia que había unido a ambos personajes nada tiene de particular: Mariana había sido seducida por el conde y éste, olvidadizo, había partido para Francia dando por terminada su aventura. Sin embargo, estas cartas pasaron a la historia como una de las más rotundas expresiones del amor femenino: la monja portuguesa, abnegadamente enamorada, escribía desde su celda dando rienda suelta a su pasión ensimismada, a sus quejas y desvaríos, y dejando un testimonio imperecedero—sea o no real su autoría—, un auténtico breviario de amor.

      Cartas de amor de la monja portuguesa2003
      3,3
    • "Considère, mon amour, jusqu'à quel excès tu as manqué de prévoyance. Ah ! Malheureux ! Tu as été trahi, et tu m'as trahie par des espérances trompeuses. Une passion sur laquelle tu avais fait tant de projets de plaisirs, ne te cause présentement qu'un mortel désespoir, qui ne peut être comparé qu'à la cruauté de l'absence qui le cause. Quoi ? Cette absence, à laquelle ma douleur, tout ingénieuse qu'elle est, ne peut donner un nom assez funeste, me privera donc pour toujours de regarder ces yeux dans lesquels je voyais tant d'amour, et qui me faisaient connaître des mouvements qui me comblaient de joie, qui me tenaient lieu de toutes choses, et qui enfin me suffisaient ?"

      Lettres portugaises suivies de Guilleragues par lui-même1990
      3,0