Como muchos matrimonios, el de Vanda y Aldo se ha visto sometido a la tensin̤, al desgaste de la rutina y, an︢ ms̀ a la infidelidad, pero ha sobrevivivdo intacto. O eso parece. Porque si se mira con detenimiento, las grietas son evidentes, como las de un jarrn̤ resquebrajado que pudiera romperse al menor contacto.
Stavros Papastavrou Libros
