Along with Blake and Dickens, Mark Twain was one of the nineteenth century's greatest chroniclers of childhood. These two novels reveal different aspects of his genius: "Tom Sawyer" is a much-loved story about the sheer pleasure of being a boy; "Huckleberry Finn," the book Hemingway said was the source of all the American fiction that followed it, is both a hilarious account of an incorrigible truant and a tremendous parable of innocence in conflict with the fallen adult world.
En esta premiada novela, los prejuicios se manifiestan de manera sutil y brutal. En 1946, Laura McAllan, una mujer de ciudad, lucha por criar a sus hijos en la granja del Delta del Misisipi de su esposo, un lugar que le resulta extraño y aterrador. Dos jóvenes regresan de la guerra para trabajar la tierra: Jamie McAllan, cuñado de Laura, es encantador y atormentado por sus recuerdos de combate, mientras que Ronsel Jackson, hijo de los aparceros negros de la granja, regresa como un héroe de guerra, pero es tratado como menos que humano en el Sur. La improbable amistad entre estos compañeros de armas impulsa la historia hacia una conclusión inexorable. Las tragedias que enfrentan ambos grupos familiares son de una escala épica. La novela es conmovedora y memorable, con personajes que resuenan profundamente, evocando empatía, ira y amor. Se presenta como un himno a la lucha humana y al deseo de crear un mundo mejor, al tiempo que critica a quienes obstaculizan ese progreso. La autora, ganadora del Premio Bellwether, combina la responsabilidad social con la habilidad de entretener, ofreciendo una narrativa poderosa y reflexiva sobre el pasado dividido de América.