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Joaquin Marco

    La literatura hispanoamericana
    Antologia de la poesia romantica española
    El coronel no tiene quien le escriba
    Cien años de soledad
    • Cien años de soledad

      • 756 páginas
      • 27 horas de lectura

      "Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo". Con estas palabras empieza una novela ya legendaria en los anales de la literatura universal, una de las aventuras literarias más fascinantes de nuestro siglo. Millones de ejemplares de Cien años de Soledad leídos en todas las lenguas y el premio Nobel de Literatura coronando una obra que se había abierto paso "boca a boca". La Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española presentan Cien años de soledad, una edición popular conmemorativa cuyo texto ha revisado el propio Gabriel García Márquez. A pesar del esmero con que el propio escritor corrigió las pruebas de la primera edición (Sudamericana, 1967), se deslizaron en ella indeseadas erratas y expresiones dudosas que editores sucesivos han tratado de resolver con mejor o peor fortuna. Un estudio comparativo detallado de cada caso ha permitido ahora presentar una propuesta razonada al propio autor, que ha querido revisar las pruebas de imprenta completas, enriqueciendo así esta edición con su trabajo de depuración y fijación del texto.

      Cien años de soledad
      4,3
    • El coronel no tiene quien le escriba

      • 98 páginas
      • 4 horas de lectura

      El coronel no tiene quien le escriba fue escrita por Gabriel García Márquez durante su estancia en París, adonde había llegado como corresponsal de prensa y con la secreta intención de estudiar cine, a mediados de los años cincuenta. El cierre del periódico para el que trabajaba le sumió en la pobreza, mientras redactaba en tres versiones distintas esta excepcional novela, que fue rechazada por varios editores antes de su publicación. Tras el barroquismo faulkneriano de La hojarasca, esta segunda novela supone un paso hacia la ascesis, hacia la economía expresiva, y el estilo del escritor se hace más puro y transparente. Se trata también de una historia de injusticia y violencia: un viejo coronel retirado va al puerto todos los viernes a esperar la llegada de la carta oficial que responda a la justa reclamación de sus derechos por los servicios prestados a la patria. Pero la patria permanece muda...

      El coronel no tiene quien le escriba
      3,7