Música entre las ramas
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La historia de un niño bakaya cuya tribu se ve amenazada por la llegada de madereros.






La historia de un niño bakaya cuya tribu se ve amenazada por la llegada de madereros.
Ocurrió hace muchos años, en un frío y lejano país del norte. El padre de Katrin era cazador y leñador, pero ella prefería imaginar que era barquero. Le gustaban los árboles, los animales y las palabras. Un día, vio dos zorros plateados. Le extrañó mucho, pero recordó la leyenda que le contaba su abuela y decidió seguirlos.
Rubén tiene problemas en casa y en el instituto. Sue hermano está enganchado a las drogas y eso complica la vida familiar. Por otra parte, los matones del instituto van a por él y a por su amigo Wilson, al que Rubén ayuda y quiere defender de las agresiones racistas.
Vivir en el siglo XXXIV no es muy diferente a hacerlo hoy en día. Sí, puede que existan esferas de desplazamiento instantáneo, calas, holopadres y telegafas, y puede que el mundo esté unido en paz y armonía. Pero, para un chico de 11 años como Mot, la vida puede ser algo muy aburrido y sin aventuras. Todo cambiará cuando, por accidente, Mot viaje hasta un lugar desconocido para é el siglo XXI. Gracias a un viaje en el tiempo, dos niños de siglos distintos van a descubrir sus curiosas diferencias... y todo lo que tienen en común.
Montana, a principios del siglo XIX: No parece ser un buen presagio el nacimiento de Crow Wolkenauge, ya que es ciego. La vida en la pradera es dura y un ciego es una carga para la tribu. Sin embargo, Wolkenauge pronto demuestra que posee dones muy especiales: puede escuchar lo que nadie más puede oír y tiene la habilidad de domar a cualquier animal. Cuando los forasteros invaden el territorio de los Crow, trayendo muerte y destrucción, llega el momento decisivo para Wolkenauge.
Bachir vive en un campamento de refugiados saharauis. Una dolencia pulmonar le obliga a permanecer inválido en su tienda, desde donde escucha atentamente los sonidos que llegan hasta él. A través del oído trata de imaginar lo que sucede a su alrededor. Una noche conoce a Jamida, un sorprendente anciano, mezcla de sabio y de guerrero, con quien habla de la historia de su pueblo y del nombre de las estrellas. Ese encuentro le permitirá ver un mundo más allá de los opacos límites de su jaima.
He aquí la creación más lograda y de carácter más universal de Calderón. La vida es sueño es, en síntesis, la plasmación barroca de la idea de la fugacidad de la vida con todos los aditamentos geniales de construcción, caracteres y estilo que el autor supo imprimirle. Con este pesimismo radical sobre el valor de la vida humana se interfiere el libre albedrío como afirmación personal de Segismundo —“¿y teniendo yo más vida / tengo menos libertad?”—. Estos dos principios combinados crean una riqueza enorme de sentidos, que en esta edición son desmenuzados críticamente por Ciriaco Morón Arroyo.