Gutes ist am besten gleich getan
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Scándalo (1986) es una novela que revela, de manera lúcida y despiadada, los miedos y obsesiones de un escritor que ha alcanzado una edad avanzada, explorando la frágil frontera que separa el estudio de los gestos violentos y depravados de su comisión efectiva. A los sesenta y cinco años, Suguro es apreciado por lectores, críticos y colegas, aunque hay voces que ironizan su rigor moral y reticencia respecto a los problemas sexuales. Todo parece indicar que lo espera una vejez tranquila junto a su esposa, pero este escenario se desmorona en el momento en que una mujer lo acusa de que la vida que lleva contradice flagrantemente las premisas sobre las que se fundamentan sus escritos, denunciándolo como un cliente asiduo de burdeles y sex-shops en Tokio. Suguro, amenazado por un periodista vengativo con desatar un verdadero escándalo en la prensa, se ve obligado a desentrañar el misterio de esta acusación y descubre así la existencia de un doble suyo, un "gemelo maligno" con inclinaciones sadomasoquistas. Con su inigualable maestría, Endo nos ofrece en Scándalo una meditación sutil sobre la identidad, el arte y el mal.
MASUJI IBUSE (geb.1898) ist einer der letzten großen alten Männer der japanischen Literatur. Er wird hier mit einer Auswahl von zwölf, zwischen 1923 und 1976 entstandenen Erzählungen vorgestellt. Aus dem Jahr 1930 stammt "Pflaumenblüten in der Nacht. "He, du! Ist mein Gesicht nicht blutverschmiert" ruft im Ushigome-Benten-Viertel mitten in der Nacht ein Betrunkener, unversehens aus dem Schatten eines Telegrafenmastes hervortorkelnd, einen Passanten an. Er ertritt dem ohnehin schon von Hunger und Mißmut Geplagten den Weg und nötigt ihm, der sich seiner ergeblich zu erwehren versucht, einen Fünfyenschein auf. Die Zweige eines weißblühenden Pflaumenbaumes überragen diese Szene, sie werden zum Symbol für das Gefühl, unverschuldet Schuld auf sich geladen zu haben und grundlos von aller Welt bedroht zu sein. Endlich fasst sich der Mann ein Herz und trinkt sich von dem ihm aufgedrängten Geld einen Rausch an, der ihn von seinen Gewissensbissen und seinem Wahnbild befreit. Es ist eine heilsame Ironie, mit der Ibuse ganz ungewohnte Lebenssphären seiner fernöstlichen Heimat vorführt.