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Esperando a Godot

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  • 160 páginas
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Cuando en 1953 se estrenó en París Esperando a Godot, casi nadie sabía quién era Samuel Beckett, salvo, quizá, los que ya lo conocían como ex secretario de otro irlandés no menos genial: James Joyce. Por aquellas fechas, Beckett tenía escrita ya gran parte de su obra literaria; sin embargo, para muchos, pasó a ser "el autor de Esperando a Godot". Se dice que, desde aquellas primera puesta en escena --Que, realizada por el gran Roger Blin, causó tanta estupefacción y obtuvo tanto éxito-- hasta nuestros días, no ha habido año en que, en algún lugar de nuestro planeta, no se haya representado Esperando a Godot. ¡Más de cuarenta años en los escenarios del mundo! El propio Beckett comentó en cierta ocasión, poco después de recibir el Premio Nobel de Literatura en 1969, que Esperando a Godot era una obra "horriblemente cómica". Sí, todo lo horriblemente cómica que puede resultar, a fin de cuentas, la angustiosa situación límite de dos seres cuya vida y grotesca solidaridad se forjan en la absurda y vana espera de es quién sabe qué (o quién) al que llaman Godot...

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Esperando a Godot, Samuel Beckett

Idioma
Publicado en
2004
Encuadernación
(Tapa blanda)
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3,8
Muy bueno
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Título
Esperando a Godot
Idioma
Español
Editorial
Tusquets
Publicado en
2004
Formato
Tapa blanda
Páginas
160
ISBN10
8472238652
ISBN13
9788472238657
Serie
Primera publicación
1953
Título original
En attendant Godot
Calificación
3,75 de 5
Descripción
Cuando en 1953 se estrenó en París Esperando a Godot, casi nadie sabía quién era Samuel Beckett, salvo, quizá, los que ya lo conocían como ex secretario de otro irlandés no menos genial: James Joyce. Por aquellas fechas, Beckett tenía escrita ya gran parte de su obra literaria; sin embargo, para muchos, pasó a ser "el autor de Esperando a Godot". Se dice que, desde aquellas primera puesta en escena --Que, realizada por el gran Roger Blin, causó tanta estupefacción y obtuvo tanto éxito-- hasta nuestros días, no ha habido año en que, en algún lugar de nuestro planeta, no se haya representado Esperando a Godot. ¡Más de cuarenta años en los escenarios del mundo! El propio Beckett comentó en cierta ocasión, poco después de recibir el Premio Nobel de Literatura en 1969, que Esperando a Godot era una obra "horriblemente cómica". Sí, todo lo horriblemente cómica que puede resultar, a fin de cuentas, la angustiosa situación límite de dos seres cuya vida y grotesca solidaridad se forjan en la absurda y vana espera de es quién sabe qué (o quién) al que llaman Godot...