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Prácticos: ¡Castigado!, ¿es necesario?

Alternativas educativas, ingeniosas y eficaces

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  • 224 páginas
  • 8 horas de lectura

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Te quedas sin... salir, sin paga, sin móvil, sin Wii, sin play, sin DS, sin messenger, sin ordenador, sin fútbol, sin baile...Ya no sabemos qué inventar para que nuestros hijos cumplan sus obligaciones (mínimas, por cierto): que hagan los deberes, que se duchen, que sean puntuales, que no contesten mal, y un largo etc. Es el castigo de moda pero la mayoría de padres se quejan de que ya ni esto funciona, y reconocen que ya no saben qué hacer para que sus hijos reaccionen. Pero ¿es educativo? ¿Y efectivo? La disciplina es necesaria, pero no debe asentarse en el miedo del hijo: se debe favorecer la reflexión y la comunicación como vías para conocer el motivo y el alcance de la falta, al tiempo que se orienta sobre cuál ha de ser la acción correcta, para que el hijo recapacite y aprenda a conducir por sí mismo su propia vida.

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Prácticos: ¡Castigado!, ¿es necesario?, María Luisa Ferrerós Tor

Idioma
Publicado en
2011
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(Tapa blanda)
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Título
Prácticos: ¡Castigado!, ¿es necesario?
Subtítulo
Alternativas educativas, ingeniosas y eficaces
Idioma
Español
Editorial
Planeta
Publicado en
2011
Formato
Tapa blanda
Páginas
224
ISBN10
8408100696
ISBN13
9788408100690
Serie
Etiquetas
Educación
Descripción
Te quedas sin... salir, sin paga, sin móvil, sin Wii, sin play, sin DS, sin messenger, sin ordenador, sin fútbol, sin baile...Ya no sabemos qué inventar para que nuestros hijos cumplan sus obligaciones (mínimas, por cierto): que hagan los deberes, que se duchen, que sean puntuales, que no contesten mal, y un largo etc. Es el castigo de moda pero la mayoría de padres se quejan de que ya ni esto funciona, y reconocen que ya no saben qué hacer para que sus hijos reaccionen. Pero ¿es educativo? ¿Y efectivo? La disciplina es necesaria, pero no debe asentarse en el miedo del hijo: se debe favorecer la reflexión y la comunicación como vías para conocer el motivo y el alcance de la falta, al tiempo que se orienta sobre cuál ha de ser la acción correcta, para que el hijo recapacite y aprenda a conducir por sí mismo su propia vida.