Bookbot

¿Y si lo probamos...?

Valoración del libro

Parámetros

  • 496 páginas
  • 18 horas de lectura

Más información sobre el libro

¡Hola! Soy Verónica Jiménez, tengo treinta y ocho años y me considero una mujer independiente y trabajadora, aunque admito que soy un poco cabezota y controladora. Creía en los cuentos de hadas hasta que mi príncipe se convirtió en un sapo, lo que me llevó a establecer tres reglas para disfrutar del sexo sin compromiso. La primera: no involucrarme con hombres casados, ya que respeto y no haría algo que no quisiera que me hicieran. La segunda: nunca mezclar trabajo y diversión. Y la tercera: siempre con hombres menores de treinta años, porque sé que ellos buscan lo mismo que yo: ¡disfrutar! Estas normas me han funcionado bien, pero en un viaje de trabajo conocí a Naím Acosta, un hombre de unos cuarenta años, seguro de sí mismo, atractivo y romántico, que me tiene completamente descontrolada. Su sola presencia acelera mi corazón, y su voz me hace sentir cosas intensas. A pesar de nuestras diferencias, la atracción entre nosotros es innegable, y no paramos de chocar y experimentar. Mejor dejo que lo descubras tú misma. ¿Te atreverías a probar?

Compra de libros

¿Y si lo probamos...?, Megan Maxwell

Idioma
Publicado en
2023
product-detail.submit-box.info.binding
(Tapa blanda)
Te avisaremos por correo electrónico en cuanto lo localicemos.

Métodos de pago

3,5
Bueno
18 Valoraciones

Nos falta tu reseña aquí

Título
¿Y si lo probamos...?
Idioma
Español
Editorial
Booket
Publicado en
2023
Formato
Tapa blanda
Páginas
496
ISBN10
8408273833
ISBN13
9788408273837
Serie
Calificación
3,5 de 5
Descripción
¡Hola! Soy Verónica Jiménez, tengo treinta y ocho años y me considero una mujer independiente y trabajadora, aunque admito que soy un poco cabezota y controladora. Creía en los cuentos de hadas hasta que mi príncipe se convirtió en un sapo, lo que me llevó a establecer tres reglas para disfrutar del sexo sin compromiso. La primera: no involucrarme con hombres casados, ya que respeto y no haría algo que no quisiera que me hicieran. La segunda: nunca mezclar trabajo y diversión. Y la tercera: siempre con hombres menores de treinta años, porque sé que ellos buscan lo mismo que yo: ¡disfrutar! Estas normas me han funcionado bien, pero en un viaje de trabajo conocí a Naím Acosta, un hombre de unos cuarenta años, seguro de sí mismo, atractivo y romántico, que me tiene completamente descontrolada. Su sola presencia acelera mi corazón, y su voz me hace sentir cosas intensas. A pesar de nuestras diferencias, la atracción entre nosotros es innegable, y no paramos de chocar y experimentar. Mejor dejo que lo descubras tú misma. ¿Te atreverías a probar?