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- 544 páginas
- 20 horas de lectura
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Publicado en los primeros meses de 1670 de forma anónima y con falso pie de imprenta, el <i>Tratado teológico-político</i> ocupa un puesto privilegiado no sólo en el sistema de Spinoza (1632-1677), sino también en la historia del pensamiento occidental. Como señala Atilano Domínguez Basalo (traductor, prologuista y anotador de esta edición), la aparición de la obra «una auténtica revolución intelectual» seproduce en un momento crucial, situado entre la reforma religiosa, que había conducido a la Paz de Westfalia, y las ya incoadas revoluciones políticas que desembocarían en el estado laico. Dos nociones corren paralelas a lo largo de toda esta obra que fue perseguida y prohibida por iglesias y sectas: «Por un lado, la necesidad de libertad de pensamiento, la cual sólo tiene cabida en un Estado democrático; por otro, la idea del estado como poder supremo, único garante de la unidad y la seguridad y, en definitiva, del pacto social que lo constituye».
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Tratado teológico-político, Benedictus de Spinoza, Atilano Domínguez
- Idioma
- Publicado en
- 2025,
- Estado del libro
- Bueno
- Precio
- 15,99 €
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- Título
- Tratado teológico-político
- Idioma
- Español
- Editorial
- Alianza Editorial
- Publicado en
- 2025
- Páginas
- 544
- ISBN10
- 8420693278
- ISBN13
- 9788420693279
- Serie
- Etiquetas
- No ficción, Temas religiosos, Temática filosófica, Religión, Filosofía, Clásicos, Política, Teología, Teorías Políticas, Filosofía política
- Descripción
- Publicado en los primeros meses de 1670 de forma anónima y con falso pie de imprenta, el <i>Tratado teológico-político</i> ocupa un puesto privilegiado no sólo en el sistema de Spinoza (1632-1677), sino también en la historia del pensamiento occidental. Como señala Atilano Domínguez Basalo (traductor, prologuista y anotador de esta edición), la aparición de la obra «una auténtica revolución intelectual» seproduce en un momento crucial, situado entre la reforma religiosa, que había conducido a la Paz de Westfalia, y las ya incoadas revoluciones políticas que desembocarían en el estado laico. Dos nociones corren paralelas a lo largo de toda esta obra que fue perseguida y prohibida por iglesias y sectas: «Por un lado, la necesidad de libertad de pensamiento, la cual sólo tiene cabida en un Estado democrático; por otro, la idea del estado como poder supremo, único garante de la unidad y la seguridad y, en definitiva, del pacto social que lo constituye».



