Esta trilogía novelística de influencia autobiográfica narra el viaje de un "hijo pródigo", un soldado judío de la Primera Guerra Mundial, y su hijo que crece en Viena. En la finca de su tío en Galitzia Oriental, el hijo descubre el sentido de la existencia judía y regresa a su fe. La narración ofrece una representación cautivadora de una época pasada, plasmada con profunda emoción y precisión histórica.
Die autobiographisch geprägte Romantrilogie erzählt vom "verlorenen Sohn", einem jüdischen Soldaten des Ersten Weltkriegs, und seinem Sohn, der in Wien aufwächst. Auf dem Gut seines Onkels in Ostgalizien findet er den Sinn jüdischer Existenz und kehrt zum Glauben zurück. Die Erzählung bietet eine eindrucksvolle Darstellung einer vergangenen Welt.
Morgenstern (1890-1976) wuchs in Galizien an der Grenze zwischen der Ukraine und Polen auf und floh 1938 vor den Nazis nach Paris, wo er mit seinem Freund Joseph Roth zusammenlebte, der von seinem literarischen Werk sehr begeistert war. Dieses wurde jedoch - im Gegensatz zu Roths - völlig vergessen, bis es vor einigen Jahren wiederentdeckt wurde. In diesem Buch nimmt er die Leser mit in die jüdische ost-europäische Landkultur, die durch den Holocaust völlig verschwand. Die Geschichte handelt von einem Studenten aus Wien, dem Sohn eines abtrünnigen Juden, der seinen Onkel auf einem Kongress orthodoxer Juden trifft und mit ihm nach Dobropolje in Ostgalizien geht, wo er seine jüdischen Wurzeln wiederfindet. Juden und Christen, Polen und Ukrainer leben dort nebeneinander, bis ein Agitator kommt. Die Spannung steigt schnell und endet in einem Blutbad. Wunderschöne Charakter- und Landschaftsbeschreibungen, der Schriftsteller führt seine Leser in die jüdische Tradition ein. Der Übersetzer verwendet eine poetische, nicht einfache und altmodisch anmutende Sprache, die zur Erzählung passt. Auf dem Cover ein sehr passendes Foto von Roman Vishniac. Volle Blattspiegel, angemessene Ränder. Zweiter Teil der Trilogie 'Vonken im Abgrund', nach 'Der Sohn des verlorenen Sohnes'.
Soma Morgenstern (saludado en su día por Robert Musil, Stefan Zweig, Joseph Roth o Walter Benjamín como uno de los grandes autores del siglo XX) escribió en los años 30 (y acabó en 1943) la que sin duda es una de las mejores sagas judeo-alemanas jamás escritas: Destellos en el abismo.En esta nueva entrega —que puede leerse independientemente de las otras entregas—, Idilio en el exilio, se narran con una autenticidad, una pureza y una belleza inigualables las vivencias de Alfred Wohylewski, joven vienés converso que ha dejado atrás a su madre viuda y su cómoda vida universitaria para irse a vivir con su tío judío a la hacienda familiar, situada en el confín eslavo de lo que fuera el Imperio austro-húngaro, allí donde la tradición jasídica es todavía muy vivaz…
Soma Morgenstern (saludado en su día por Robert Musil, Stefan Zweig, Joseph Roth y Walter Benjamin como uno de los grandes autores del siglo XX) escribió en los años 30 (y acabó en 1943 en su exilo neoyorquino) la que es sin duda una de las mejores sagas judías jamás escritas en alemán: Destellos en el abismo. En esta nueva y última entrega —que puede leerse con total independencia de las otras dos entregas—, El testamento del hijo pródigo, se narra con una autenticidad, una pureza y una belleza sin par el descubrimiento de por qué el padre del protagonista Alfred Mohylewski abandonó en su día la religión judía para convertirse al cristianismo, lo que le acarreó la maldición de su familia. Bajo esta forma de cartas-testamento, escritas desde el frente y que sólo deberán leídas por el hijo al cumplir éste los veinte años, es todo un mundo el que aflora, el del finiquitado Imperio austro-húngaro, narrado con tanta sensibilidad, belleza y humor que el lector no puede por menos de sentirlo cercano e inolvidable.