En esta extraordinaria obra se narran los duros comienzos de una familia emigrante irlandesa contados por un niño. Por ello, el lector se encontrará con grandes dosis de humor, compasión, y esperanza trasmitidos a través de su autor, Frank McCourt
Frank McCourt Serie
Esta serie se adentra en las crudas realidades de la vida en la pobreza, explorando la resiliencia del espíritu humano frente a inmensas adversidades. Crea una narrativa rica en humor y compasión, detallando un viaje desafiante pero finalmente inspirador de supervivencia y autodescubrimiento. Las historias iluminan las complejidades de la familia, la herencia irlandesa y el poder de la narración para trascender las dificultades. Los lectores encontrarán una profunda exploración de la resistencia, la esperanza y la fuerza perdurable que se encuentra en la experiencia humana.



Orden recomendado de lectura
Lo es
- 414 páginas
- 15 horas de lectura
En este libro, Frank McCourt narra sus experiencias como inmigrante, cuando, a los diecinueve años, cumpliendo un sueño largamente alimentado, llega a Nueva York. Durante su primer trabajo en un hotel entra muy pronto en contacto con las estrictas jerarquías de una sociedad «supuestamente» sin clases sociales. Más tarde, tras superar toda clase de obstáculos, tiene por fin la oportunidad de acceder a la Universidad de Nueva York, donde completará sus estudios, abandonados a los catorce años, y se preparará para su futuro trabajo como profesor.Frank McCourt nos obsequia con unos extraordinarios capítulos de su vida adulta y con unas memorables lecciones de humanidad y de supervivencia, en el mismo tono entrañable y lleno de humor con el que consiguió cautivar a millones de lectores en Las cenizas de Ángela.
El Professor
- 320 páginas
- 12 horas de lectura
El relato empieza cuando McCourt tiene 27 años e, instalado en Nueva York, inicia una actividad académica para la cual sus estudios universitarios no han acabado de formarle. En efecto, las realidades sociales en un entorno tan duro como el neoyorquino resultan difíciles de digerir por parte de este inmigrante irlandés. Haciendo más caso a su intuición y a lo que le dicta su conciencia que a las directrices académicas, consigue despertar el interés de sus alumnos. Para ello, decide bajarse del pedestal en el que viven instalados la mayoría de profesores y se dedica a escuchar a sus alumnos y a aprender de ellos, poniéndose a su altura para conocer sus inquietudes, sus gustos y su forma de ver el mundo.