En esta extraordinaria obra se narran los duros comienzos de una familia emigrante irlandesa contados por un niño. Por ello, el lector se encontrará con grandes dosis de humor, compasión, y esperanza trasmitidos a través de su autor, Frank McCourt
Frank McCourt Serie
Esta serie se adentra en las crudas realidades de la vida en la pobreza, explorando la resiliencia del espíritu humano frente a inmensas adversidades. Crea una narrativa rica en humor y compasión, detallando un viaje desafiante pero finalmente inspirador de supervivencia y autodescubrimiento. Las historias iluminan las complejidades de la familia, la herencia irlandesa y el poder de la narración para trascender las dificultades. Los lectores encontrarán una profunda exploración de la resistencia, la esperanza y la fuerza perdurable que se encuentra en la experiencia humana.



Orden recomendado de lectura
Lo es
Continuación de Las cenizas de Angela
El libro comienza con su viaje a Estados Unidos en 1949. Apenas tiene diecinueve años y su única compañía es un sacerdote al que acaba de conocer en el barco. Durante su primer trabajo en un hotel entra muy pronto en contacto con las estrictas jerarquías de una sociedad «supuestamente» sin clases sociales. Más tarde, tras superar obstaculos de todo tipo, tiene por fin la oportunidad de entrar en la Universidad de Nueva York, donde completará sus estudios y se preparará para su futuro trabajo como profesor.Frank McCourt nos obsequia con nuevos capítulos de su vida y con nuevas lecciones de humanidad y de supervivencia, en el mismo tono entrañable y humorístico que ha cautivado a los lectores de Las cenizas de Ángela.
El Professor
- 320 páginas
- 12 horas de lectura
El relato empieza cuando McCourt tiene 27 años e, instalado en Nueva York, inicia una actividad académica para la cual sus estudios universitarios no han acabado de formarle. En efecto, las realidades sociales en un entorno tan duro como el neoyorquino resultan difíciles de digerir por parte de este inmigrante irlandés. Haciendo más caso a su intuición y a lo que le dicta su conciencia que a las directrices académicas, consigue despertar el interés de sus alumnos. Para ello, decide bajarse del pedestal en el que viven instalados la mayoría de profesores y se dedica a escuchar a sus alumnos y a aprender de ellos, poniéndose a su altura para conocer sus inquietudes, sus gustos y su forma de ver el mundo.