Los lectores conocen a Oliver Sacks por sus fascinantes libros sobre los misterios de la mente a partir de asombrosos casos psiquiátricos. Ahora, aplica su perspicacia y humanismo a su propia vida, ofreciendo un ejercicio de introspección que revela una peripecia vital intensa y compleja. Relata su marcha de Inglaterra y llegada a Estados Unidos, su confesión de homosexualidad a su madre y su reacción, así como su relación con su hermano esquizofrénico. Comparte su primera experiencia sexual en Ámsterdam, su última relación sexual al cumplir cuarenta y su posterior celibato voluntario. Reflexiona sobre el sexo y el amor como motores de la vida, sus inicios como psiquiatra en los años sesenta y sus investigaciones sobre una enfermedad olvidada, así como sus intensas relaciones con pacientes y su abuso de anfetaminas. También menciona su amistad con poetas como Auden y Thom Gunn, y su fugaz relación con figuras como Robert De Niro y Robin Williams. Habla de su afición a las motos y viajes nocturnos por el desierto de California, así como su interés en la halterofilia, el culturismo y la natación. En suma, es una autobiografía emocionante y desgarradamente honesta que refleja su aventura intelectual.
Luud Dorresteyn Orden de los libros



- 2015
- 2013
The inspiring story of a son and his dying mother, who form a "book club" that brings them together as her life comes to a close.
- 1998
Blind Date
- 412 páginas
- 15 horas de lectura
Elisabeth Kennedy is a complicated, prickly ex-police detective recovering from a brutal attack of deadly acid - and a woman who is determined to fight back. Unable to escape the memory of her sister's murder, Elisabeth flees the stiflingly safe confines of her mother's seaside home to return to her own precarious existence in an apartment high atop a crumbling London bell tower. In her self-imposed exile, she assumes she will be safe, anonymous. But even the most cloistered places are not sacrosanct - especially the human heart. As she tracks her quarry through a London peopled by the pathetic and the poisonous, Elizabeth is headed for something far more chilling than loneliness, more savage than self-doubt