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Cagliostro. El último alquimista

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El siglo XVIII, conocido por su énfasis en la razón gracias a filósofos como Voltaire y Rousseau, también fue un periodo de magia y misterio, donde personajes como el conde Alessandro Di Cagliostro emergieron. Su vida es un enigma cautivador: algunos lo veneraban como un santo laico que ayudaba a los necesitados, mientras que otros lo veían como una amenaza para la monarquía y la iglesia. Cagliostro se convirtió en una figura polarizadora de la época, interactuando con personalidades como Casanova, Catalina la Grande, y la realeza francesa, hasta que el papa Pío VI lo entregó a la Inquisición, donde murió en 1795. Su legado ha perdurado, inspirando obras como la opereta de Johann Strauss y el personaje de Mozart en "La flauta mágica". Para Umberto Eco, Cagliostro representa un "posmoderno" actual, un profeta new age que explota la vulnerabilidad humana. En contraste, Walter Benjamin lo ve como un titán cultural, un mesías underground y el último alquimista, simbolizando el irracionalismo que desafía a los defensores de la razón. La pregunta persiste: ¿quién fue realmente el conde Cagliostro?

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Cagliostro. El último alquimista, Iain McCalman

Idioma
Publicado en
2004
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(Tapa dura)
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Título
Cagliostro. El último alquimista
Idioma
Español
Publicado en
2004
Formato
Tapa dura
ISBN10
8484325229
ISBN13
9788484325222
Serie
Primera publicación
2003
Título original
The Last Alchemist: Count Cagliostro, Master of Magic in the Age of Reason
Calificación
4,15 de 5
Descripción
El siglo XVIII, conocido por su énfasis en la razón gracias a filósofos como Voltaire y Rousseau, también fue un periodo de magia y misterio, donde personajes como el conde Alessandro Di Cagliostro emergieron. Su vida es un enigma cautivador: algunos lo veneraban como un santo laico que ayudaba a los necesitados, mientras que otros lo veían como una amenaza para la monarquía y la iglesia. Cagliostro se convirtió en una figura polarizadora de la época, interactuando con personalidades como Casanova, Catalina la Grande, y la realeza francesa, hasta que el papa Pío VI lo entregó a la Inquisición, donde murió en 1795. Su legado ha perdurado, inspirando obras como la opereta de Johann Strauss y el personaje de Mozart en "La flauta mágica". Para Umberto Eco, Cagliostro representa un "posmoderno" actual, un profeta new age que explota la vulnerabilidad humana. En contraste, Walter Benjamin lo ve como un titán cultural, un mesías underground y el último alquimista, simbolizando el irracionalismo que desafía a los defensores de la razón. La pregunta persiste: ¿quién fue realmente el conde Cagliostro?