Esta serie profundiza en temas como la identidad, la memoria y la búsqueda de significado en territorios desconocidos. Sigue a individuos que navegan por nuevas tierras, obligados a aprender nuevos idiomas y adaptarse a costumbres extrañas. Elementos centrales de la narrativa son las experiencias de emigración, soledad y la búsqueda urgente de pertenencia. Las obras ofrecen una exploración profundamente introspectiva y universalmente resonante de la condición humana.
En un nuevo país, Simón y David, un hombre y un niño, deben olvidar su pasado y adaptarse a su nueva vida. A pesar de la confusión y la falta de apoyo, Simón encuentra trabajo en el puerto y reflexiona sobre la dignidad del trabajo. Su misión es encontrar a la madre del niño, enfrentándose al olvido colectivo de los recién llegados.
«Cuando cruzas el océano en barco, todos los recuerdos se te borran y empiezas una vida completamente nueva. Así es la cosa. No hay nada antes. No hay Historia. El barco amarra en el puerto, bajamos por la pasarela y nos zambullimos en el presente. El tiempo empieza entonces.» David es un niño que siempre hace preguntas. Simón e Inés, que cuidan de él, intentan responderle de la mejor manera posible. Acaban de instalarse en el pueblo de Estrella para empezar una nueva vida. David ya tiene amigos y su perro Bolívar le hace compañía. Pero, a punto de cumplir siete años, ha llegado el momento de escolarizarlo. Así que lo inscriben en la Academia de Danza. Allí, con sus nuevas zapatillas doradas, aprende a bajar los números del cielo. Pero también descubre algunas cosas terribles que los adultos son capaces de hacer. En este fascinante relato alegórico, Coetzee se enfrenta con maestría a las grandes cuestiones sobre la infancia, lo que significa ser padre, la constante batalla entre emoción e intelecto y cómo elegimos vivir nuestra vida.
A masterful new novel completes an incomparable trilogy from J. M. Coetzee, Nobel laureate and two-times winner of the Booker Prize In The Childhood of Jesus, Simòn found a boy, David, and they began life in a new land, together with a woman named Inès. In The Schooldays of Jesus, the small family searched for a home in which David could thrive. In The Death of Jesus, David, now a tall ten-year-old, is spotted by Julio Fabricante, the director of a local orphanage, playing football with his friends in the street. He shows unusual talent. When David announces that he wants to go and live with Julio and the children in his care, Simòn and Inès are stunned. David is leaving them, and they can only love him and bear witness. With almost unbearable poignancy J. M. Coetzee explores the meaning of a world empty of memory but brimming with questions.